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Reflexión Dominical
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Jueves 16 de Mayo de 2013 10:59 |
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Salmo 104: "Señor, envía tu Espíritu y renueva la faz de la tierra."
Dios cree de manera tan radical en la humanidad que ha confiado en nosotros, su Iglesia, para crear nuestra propia historia. Él nos envía el Espíritu de Jesús, que nos enseña a ser plenamente humanos. Cuando vivimos por el Espíritu, podemos renovar la faz de la tierra.
En este momento de la historia humana en la que la guerra nuclear es de nuevo posible, en nuestro entorno físico está tan amenazada por la contaminación y donde la injusticia, la pobreza, la violencia y la guerra son más peligrosas que nunca, Pentecostés es una llamada y un recordatorio urgente a vivir nuestra vocación en el Espíritu y renovar la faz de la tierra. Asi pues, el amor de Dios sigue siendo la respuesta y solución.
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