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Los Misioneros del Sagrado Corazón (MSC) somos una comunidad religiosa internacional perteneciente a la Iglesia católica que cree profundamente en el amor salvador de Dios manifestado en su hijo Jesucristo. Fuimos fundados en el año 1854 en un pequeño pueblo de Francia llamado Issoudun, por un padre diocesano llamado Julio Chevalier (1824-1907), quien desde sus años de seminario sintió un profundo llamado a dedicar su vida al servicio de las misiones. El padre Julio Chevalier tuvo una profunda reocupación por lo que le sucedía a la sociedad Francesa de su época, descubrió en ella lo que el llamó “males modernos” que la estaban descristianizando y haciendo casi imposible la vida fraterna entre las personas de Francia. Mirando profundamente a Jesucristo descubrió que él estaba más preocupado por el mundo de lo que estaba él y fue mirando al corazón de Jesús como encontró a éste como remedio eficaz para constrarrestar todos los males que vivía la sociedad. El lema con el que el padre Chevalier vivió su vida y legó a su comunidad fue “amado sea en todas partes el Sagrado Corazón de Jesús”. Esta frase más que un lema fue su proyecto y programa de vida misionera que muy pronto se concretó en la rápida expansión que tuvo la comunidad fuera de Francia y que fue motivada en parte por las crisis políticas en las que ésta se encontraba por aquel entonces. Se extendió por lugares como España, Estados Unidos, Italia, Bélgica, Alemania, Austria, Irlanda, Canadá, Australia, Nueva Guinea, Nueva Bretaña, Islas Gilbert, Filipinas, Indonesia, etc., más adelante la comunidad llegaría a Africa, Asia y América Latina, a Brasil en 1911, República Dominicana, 1935, Perú, 1938, Argentina 1.948, Chile, 1950, Guatemala, 1955, Nicaragua, Colombia Y Venezuela, 1967, México y Ecuador.
Somos una comunidad típicamente misionera. Nuestra misión consiste en ser testigos del amor de Dios en el mundo, así lo indica nuestro lema: amado sea en todas partes el Sagrado Corazón de Jesús. Con nuestro fundador creemos que experimentando el amor de Dios el mundo puede salir de todos los males que lo aquejan. Nos sentimos enviados por Dios para ser testimonio de su amor y remedio para los diferentes males y problemas que afronta la sociedad contemporánea. Nos sentimos enviados en comunión con la iglesia universal para llegar a los lugares más difíciles y apartados de la sociedad. En la actualidad nos encontramos trabajando en los cinco continentes en 52 países del mundo y contamos con 1994 miembros a nivel mundial.
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